Juego: BioShock.
Género: FPS.
Plataformas: PC, Xbox 360, PS3.
(Analizamos la versión de PC)

Yo fui de los que en aquella oleada de dieces acontecida hace ya unos cuantos años hacia BioShock me mantuve reticente. No me fiaba entonces y no me fio ahora. Siempre he pensado que la prensa de videojuegos profesional es un cáncer que alguna vez habría que extirpar para que esta industria comience a hacerse respetar de una vez por todas.

He llegado a tal punto de desconfianza que siempre que pasa algo así me alejo todo lo que puedo del juego en cuestión porque sé que la mayoría de opiniones son falsas y maquilladas. Esto me hizo que probara -solo probar- BioShock prácticamente con un palo y una mascarilla de gas. No me gustó.

Años después decidí comprarlo en Steam por muy buen precio y comprobar, desde la distancia, y en silencio, si aquella oleada de dieces tenía alguna mínima justificación.

Sí y no. Luego me explico.

Nuestro protagonista, Jack, viaja por mitad del océano cuando el avión sufre un accidente. Resulta ser el único superviviente y, además, tiene la suerte de haber caído cerca de una pequeña isla en la que se alza una extraña torre con aspecto de faro. Acude a ella, nadando, en busca de refugio y lo que se encuentra lo deja sin palabras durante todo el juego (CHISTACO).
Parece ser la entrada a algo, a una ciudad. Y así resulta ser. Una batisfera nos introduce de lleno en las profundidades del océano y nos suelta en una devastada ciudad llamada Rapture.

Allí, por medio de una radio, una voz nos guía para ponernos a salvo, puesto que en Rapture habitan unos seres ya deshumanizados que quieren matarnos a toda costa.

Puesto que todo no iba a ser tan fácil, aparece en escena Andrew Ryan, el señor creador de la ciudad, que al pensar que vamos a ser un peligro directo contra su creación, intenta hacernos la vida imposible ‘desde dentro’.

Esto que os he contado es la introducción y simple justificación con la que arranca el juego. Obviamente el argumento no se queda ahí, como tristemente pasa en tantos juegos (especialmente los de su género). Sí, la motivación inicial en BioShock es escapar de ese lugar. Y el hilo principal se puede decir que es ese, pero hay más, mucho más.

La ciudad de Rapture, por sí sola, supone el motor principal por el que se moverá todo el entramado argumental riquísimo en matices, mensajes, lecturas e interpretaciones.

No quiero llevaros a engaños, BioShock no tiene un argumento grande. Pero sí complejo. Complejo en el sentido de que es difícil captar todo lo que intenta enseñarnos puesto que lo que vemos en una partida normal es solo la primera capa de una cebolla.
Odio decir esto, pero todo está contado por medio de los propios recursos que un videojuego ofrece. El simple diseño de Rapture, sus carteles, anuncios, zonas de ocio, etc, nos ofrece una información importantísima sobre hechos que literalmente no tienen por qué contarte pero que debes saber para entender enteramente qué puñetas te están intentando decir en esta distopía.

Existe un trasfondo, un subargumento, al que, si accedes a él, empiezas a darte cuenta de lo increíblemente mimado que está el guión. De cómo todo está pensado al detalle incluso con sucesos que a priori uno no le encuentra ningún tipo de sentido.

Ciertamente daría para una entrada a parte, pero esto es un análisis y no quiero estropearle la experiencia a nadie.

En el aspecto jugable BioShock también acierta ofreciendo un sistema de ‘combate’ endiabladamente complejo gracias a los llamados plásmidos. A modo de resumen puramente técnico (ya que argumentalmente tiene su justificación más que satisfactoria e importante), son una serie de modificaciones genénticas en nuestro personaje que le permiten utilizar ciertas habilidades sobrenaturales, como puedan ser lanzar hielo, fuego, electricidad, mover objetos con la mente y un largo etcétera.

El acierto de este sistema es que no se limita simplemente a ofrecérnoslo como un tipo de arma más. Sino que resulta ser un complemento puramente estratégico que complementa a nuestro arsenal de armas.

Dicho de otra forma, no vais a matar Splicers lanzando a machete fuego o rayos. Los vais a utilizar para beneficiaros del entorno y, esta vez sí, hacer más fácil derrotar enemigos. ¿Que un Splicer está dentro de un charco de agua? Lánzale un rayo y achichárralo. ¿Que te están lanzando granadas? Utiliza el plásmido que te permite mover objetos con la mente y devuélvele la granada en el vuelo. Todos los plásmidos están pensados para utilizar el entorno salvaje en el que nos encontramos en nuestro propio beneficio.
Claro que también podemos ignorarlos y matar a todos utilizando simplemente el lanzagranadas, pero BioShock nos da una alternativa y eso lo dota de una complejidad jugable a años luz del FPS medio.

Por si esto fuera poco, tenemos también el añadido de poder mejorar a nuestro propio personaje como si de un juego de rol se tratara. Esto es gracias a que existen plásmidos que nos dan algún tipo de beneficio pasivo. Estos beneficios van desde poder curarnos más con cada botiquín hasta poder pasar desapercibidos ante las cámaras y robots de seguridad de Rapture.
Existe un abanico bastante amplio que, una vez más, y por si no tuvieramos suficiente, riza el rizo en la complejidad jugable de este título.

Después está el desarrollo jugable, que ahí ya no estoy tan contento.
Nos tiramos todo el puñetero juego haciendo de recadero.

Obviamente todo está prefectísimamente argumentado, más de lo que parece a simple vista, pero eso no evita la situación, simplemente la hace más llevadera.
“Ve allí”, “traeme esto”, “recorre todo el puto mapa de nuevo para buscar X cosa”, “necesito 3 ingredientes que están desperdigados por la zona…”, ZzZzZz.
Sintiéndolo mucho no trago ese tipo de desarrollos y tanto es así que fue el principal motivo por el que dejé de lado Dead Space, a pesar de ser un juego de terror que verdaderamente daba miedo.
Como decía, aquí sí está bien argumentado y eso hace que no llegues al límite de querer abandonarlo todo, pero los ánimos se resienten.

Claro que también tiene mucho que ver la ambientación tan monstruosamente buena que hay y el enfoque a la no-acción que se le ha dado al juego. Quiero decir, BioShock es un FPS, sí, pero no utiliza el género en el que está para abusar de aburridos tiroteos sin sentido que tanto se repiten en el resto de juegos. Aquí tiran más por la tensión y casi me atrevería a decir que por el terror. En muchos momentos llegamos a pasarlo realmente mal jugando, llegando a parecer que estamos ante un survival horror en primera persona.

Sustos, situaciones de terror psicológico y tiroteos puros y duros. La grandeza en la jugabilidad de BioShock es haber conseguido equilibrar esos tres tipos de situaciones sin apoyarse abiertamente en ninguno de ellos. Lo que dota al juego de una personalidad exquisita que el jugador experimentado sabe apreciar.

La ambientación, como decía más arriba, es exageradamente buena. Una vez más, gracias al perfecto engranaje de un montón de aspectos: como la BSO, que nos mete de lleno en esa sociedad de los 60, el diseño de los escenarios, la propia ciudad de Rapture o el comportamiento de sus habitantes y diálogos. Los documentos que vamos encontrando, todo está milimétricamente pensado para hacernos partícipe de un mundo real y coherente donde en todo momento nos estamos creyendo lo que vemos.

Por si no queda claro, BioShock me ha gustado bastante. No hasta el punto de considerarlo una obra maestra, ni mucho menos, pero sí como para decir de él que es uno de los mejores, si no el mejor, FPS de la generación y, por ende, uno de los mejores juegos de estos últimos años.

Bajar hasta Rapture ha sido una experiencia altamente intensa y gratificante. Espero que se repita con su secuela, que también pienso jugarla pronto.

10 comentarios para “Análisis: BioShock”

  • Momin dice:

    El mundo de Bioshock es una pasada, la ciudad, su historia, las citas, todo el diseño en general, tan retro a su estilo, cualquier cartel de las paredes ya son de por sí unas obras de artes de buen gusto, la música tan bien elegida…

    El trabajo argumental y artístico es de 9.

    Sin embargo TODO lo pierde en el gameplay para mi gusto. El gameplay se les quedo un juego muy corto y tuvieron que alargarlo a base de marear al jugador.

    Mierda, que el juego se acaba en 5 horas, mmm ya sé! hagamosle al jugador buscar nose-qué cosa dividida en partes cada uno a tomar por culo para hacer tiempo…

    Mierda, que está llegando al final y tan solo lleva 6 horas de juego, hagamosle que para abrir la puerta final tenga que buscar también partes de un dispositivo cada una puesta a tomar por culo…

    Y por eso es por lo que el juego cansa, yo llegado a esos puntos iba directamente a recoger las cosas sin pararme a matar a los enemigos, pasaba de ellos estaba ya cansado, más que nada por que me tomé el juego con muchas ganas, revisando todo, recogiendo todo al final para que me maren como un imbécil.

    He de decir que el juego lo tengo justo en el final, por que me cabreó que tras dar tantas vueltas y creer llegar al final, aun me quedaba un chacho, super previsible, me mosqué, apagué la xbox y no la he vuelto a encender (más de un mes).

    Cuando coja fuerzas ya me lo acabaré y jugaré al 2.

    Pero quitando el gameplay, el resto me encanta.

  • Zaraphiston dice:

    Would you kindly…?

  • Yo aún lo tengo pendiente, tambien dudaba como tu de si jugarlo o no jaja, a ver si saco tiempo, y me lo juego. un saludo

  • Gold-St dice:

    Cuando salió para PS3 lo jugué por curiosidad, y la verdad es que quedé totalmente enamorado de este juego.

    La segunda parte, sin ser inferior, peca de sorprender menos.

    Genial análisis, me hace sentirme menos loco cuando opinan bien de un juego que me gusta XD. (Falta que Shock se retracte de lo de los chillidos de gato, o algo asi xD)

  • Xelux dice:

    A mi la verdad es que me gustó bastante, quizás me resulto bastante difícil en ciertas situaciones debido a la ridícula cantidad de munición que hay en ciertos momentos, que hace que lo pases putas… (en nivel chungo)

    En PC sacaron un DLC que añadía “magias”, entre ellas una que lanzaba a los enemigos por los aire y los mataba, en otras palabras, que si queréis jugar a este juego decentemente no os bajeis ese DLC xD.

    En definitiva, muy buen juego, al final muy coñazo porque como dice la gente, llega un punto que no sabían que hacer y te mandan mierda-misiones, pero bueno, nadie es perfecto

  • Shock dice:

    Se te ha olvidado mencionar que la BSO está compuesta por un gato arañando cacerolas.

  • Tony dice:

    Amén a lo de Shock.

    Lo tengo empezado y por la mitad, creo. La verdad es que el jueguecito está tan bien ambientado que acojona de lo lindo en muchas ocasiones (por no decir tol rato), más que cualquier survival de toda la generación xD

    Lo quería analizar yo, pero nunca me lo iba a pasar, me da miedo xD Y además, QUÉ JODIDAMENTE DIFÍCIL ES.

  • Pyramid dice:

    @Tony: Cuanta razón, ya decía yo que era el único manco jugando al Bioshock, al comienzo lo empecé en fácil y la mayoría fue un paseo, pero como tengo el síndrome de no terminar lo juegos, lo comencé por segunda vez, aunque en esta ocasión en dificultad Normal. Sorpresa es la qe me llevó al morir a manos de un puto Splicer. UNO!!!

    Además de que no sé si tendré Parkinson, o es que me da nervios jugar, pero con las armas nunca le doy a los enemigos, además de que gastó botiquines cada 2 por 3 (¿está bien usada aquella expresión? xD), pero bueno, sin duda alguna Bioshock es un muy buen juego,cuando bajé por primera vez en aquella batisfera a Rapture fue la misma sensación que tuve al bajar de aquel tren camino a Ciudad 17, o como me siento ahora saltando por los tejados de Dunnwall. Creo que esas sensaciones sólo las producen los mejores FPS.

  • Pyramid dice:

    Por cierto Kefka, si tienes la oportunidad, juega a Dishonored xD

  • Tony dice:

    Bueno, acabo de terminarmelo hace escasamente una hora y me he pasado para dar mi opinión.
    La verdad es que cuando lo empecé era incapáz de jugar más de una hora porque el juego me acojonaba demasiado. Luego, cuando lo he cogido en plan “voy a pasarmelo”, tengo que decir que me ha ocurrido algo parecido, pero que esa sensación de miedo ha ido terminando en cuanto me he acercado a las dos horas de juego. De hecho, conforme avanza la aventura y vas adquiriendo “habilidades” es muy gracioso experimentar con los enemigos para echarse unas risas.
    La ambientación es sublime, es algo que no se puede negar y la inteligencia de los enemigos es sorprendente muchas veces. Eso de que es MUY DIFICIL… bueno, no sé, me precipité demasiado tal vez. No es de los juegos más fáciles precisamente, pero aquellos que hayan jugado a Demon´s Souls, Dark Soul´s o Ninja Gaiden como yo, estarán de acuerdo en que tampoco es nada del otro mundo.
    La historia no me parece tampoco nada fuera de lo normal, incluso predecible en según qué momentos. Pero bueno, siendo un “FPS” y no un RPG, está bastante por encima de la media.
    Me parece muy buen juego, y lo recomendaría, pero la verdad es que es bastante corto y PARA NADA lo llamaría obra maestra como he visto por ahí…

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