Juego: Dynasty Warriors Strikeforce
Género: Chinos en la niebla
Plataforma: PS3, Xbox 360, PSP. (Analizamos la versión de PS3)

Cuando Liu Bei preguntó cómo su consejero esperaba repeler a Cao Cao, Zhuge Liang respondió, “Xinye es una ciudad pequeña y no está preparada para una ocupación extensa. Liu Biao está enfermo y caerá rápido, así que es el momento de tomar la región como base para protegernos de Cao Cao”.

“Habláis bien, pero Liu Biao me ha mostrado una gran gentileza, y no podría soportar pagarle con tal jugada”.

“Si no tomáis esta oportunidad, os pesará más adelante” dijo Zhuge Liang.

“Preferiría morir antes que hacer lo que no es correcto”.

Tengo que explicar dos cosas antes de hablar del juego.

Primero, sobre el género “chinos en la niebla”. Allá por los orígenes de la PS2, cuando todavía no había mucho de donde elegir, surge en lo más recóndito del Japón salvaje e inhóspito un título novedoso, diferente, que reunía todo lo malo que podía existir en un videojuego y lo juntaba de manera espectacular. El primer Dynasty Warriors (secuela de un juego de lucha para PS1), basándose en el clásico épico chino, “Romance de los Tres Reinos”, te ponía en la piel de uno de los (muchísimos) personajes, con el único fin de matar cientos y miles de soldados enemigos en un popurrí de animaciones “choppy”, doblajes de peli porno y jugabilidad de miedo. Debido a las limitaciones técnicas tanto de la época como de la consola, lo que en la obra escrita se describía como complejas guerras de alto componente estratégico en la que primaban valores de honor, orgullo y respeto, quedaba reducido a un personaje surcando descampados y yermos matando cientos o miles de enemigos, o de copias del mismo chinorri, bajo una tupida niebla que haría palidecer al mismo Pyramid Head y a todo el patronato de Silent Hill.

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Lo que estaba condenado a ser un juego olvidable, repetitivo, prescindible y muy intolerable, terminó siendo un éxito arrollador en Asia, hasta el punto de seguir siendo, aun a día de hoy, una de las franquicias más populares en el continente. Afortunadamente tenemos un poquito de mejor gusto en occidente, por lo que los chinos en la niebla han visto un éxito más bien moderado fuera de las fronteras kanjiparlantes.

¿Por qué “chinos en la niebla” y no “hack ‘n slash”? Porque, a pesar de ser una variante del género, tiene sus propias características. Y porque ha echado raíces en muchos títulos de otras compañías. ¿Alguien jugó Drakengard, de Square Enix? Cuánto lo siento.

Pero, ¿por qué coño tuvo tanto éxito? Creo que es por la obra en la que está inspirado.

(Segundo), “El Romance de los Tres Reinos”. Lo que para nosotros puede ser Shakespeare, Cervantes, Homero, para los charlies queda consolidado en “cuatro obras fundamentales de la China clásica”. Entre ellas, las famosas y muy arraigadas en la cultura pop, “Viaje al Oeste” (Goku, Enslaved, etc.), o “A orillas del Agua” (¿os suena de algo el tema de las 108 estrellas místicas del destino? ¿Suikoden o Caballeros del Zodíaco?).

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Otra de esas obras era las famosa recopilación de historias de guerra de los reinos de Wu, Shu y Wei, sus peleas desde la Revuelta de los Turbantes Amarillos, la caída del corrupto Dong Zhuo a manos de su hijo adoptivo Lu Bu (pre-encarnación de Chuck Norris), la ascensión de éste como señor de la guerra, y… buf, muchísimo más. ¿Lo habéis leído? No mintáis. No ha sido publicado en castellano. ¿Para qué traducir la obra literaria más importante de un continente entero? Mejor sigamos leyendo Crepúsculo.

Algo bueno que saqué de este juego fue enfrentarme al conocimiento (o a mi aterrante falta del mismo) sobre el tema. Y no puedo negar que uno termina interesándose en la historia, aunque esté narrada de manera tan infame. El que tenga un poco de curiosidad literaria va a querer investigar más. Y resignarse a, en caso de leerlo algún día, hacerlo solamente en inglés. O en Chino. El romance entre Lu Bu y Diao Chan (amante de su padre), el juramento de sangre entre Liu Bei y sus hermanos de armas, la vendetta personal del clan de los tigres de Sun Jian, las intrigas en la corte del estratega Cao Cao… a pesar de los esfuerzos sobrehumanos del juego por mostrarlos planos, aburridos e insípidos, una línea de diálogo por aquí, una deducción por allá, dan a entender que están basados en personajes con un trasfondo muy complejo e interesante. Pero eh, no esperéis encontrar nada de eso en el juego.

Agradeced al menos que durante las incontables horas de machacar al mismo chino mil veces tendréis algo en qué pensar.

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Ahora, al juego.

“¿Por qué los chinos electricistas, cuando llegan a casa al mediodía, le zurran a la mujer?”

Pol que llegan cableados”.

Dynasty Warriors Strikeforce es, de lejos, el mejor juego de la saga. Contando las siete secuelas, los innumerables spin-offs que van desde mitología japonesa hasta un revoltillo de todas las series de Gundam, y todo lo demás, Strikeforce es el más divertido, rápido, variado y jugable.

Y aún así es una mierda horrible e intragable. Sacad las cuentas.

Originalmente salió para PSP, reciclando la fórmula millonaria del Monster Hunter. Misiones que consisten en atravesar una serie de escenarios pequeños unidos entre sí, para matar a algo o alguien (un chino, eso seguro), recuperar un ítem, o simplemente llegar “a la meta”. A esto le añadimos objetivos opcionales (“termina la misión en 5 minutos”, o “mata a 100 enemigos”, etc.) y ya está. Es la fórmula millonaria primero, porque tiene un éxito arrollador en todo juego que la utiliza, desde Monster Hunter hasta MGS: Peace Walker. Y segundo, ¡porque representa un trabajo mínimo para los programadores! Tienes un puñado de escenarios, los metes en una caja y empiezas a randomizarlos para sacar cientos de misiones. No necesitas más de 10 diseños de enemigos (¿10? Ahora me pongo a dudar, podrían ser menos). Y listo.

Lo que identifica a la saga es que, entre los centenares del mismo chino que te saldrán al frente, lucharás contra alguno de los cuarenta y pocos personajes seleccionables, que no es una cantidad nada despreciable para un juego. Los generales de las tres facciones, cada uno con sus propias pintas, sus propios peinados estrambóticos y sus propios ataques. (Quizás esto último no tanto, dependiendo del arma que lleven equipada).

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A nivel artístico, me siento entre la espada y la pared. Los diseños de estos personajes, los generales de los tres ejércitos, son originales y están bien resueltos, viéndolo desde una estética pro-manga y pro-figuras de acción. Las constantes pantallas de carga son hermosas ilustraciones de dichos personajes, que harían agua la boca de cualquier coleccionista de libros de arte de videojuegos. No obstante son los mismos (simple “copy&pasta”) del Dynasty Warriors 5, el 6, el Empires…. Muy bonito todo, sí, pero ver a los mismos personajes, sin ninguna evolución ni artística ni ténica desde un juego de 2.007…. se las trae.

Todo lo demás… prescindible. Gráficos, música, “historia”… Todo prescindible.

La jugabilidad… da ganas de llorar. Términos como “coalición”, “impacto”, “físicas”, “gravedad”… son términos en chino para éstos juegos de los chinos. No sientes en ningún momento la fricción que generan las armas, los enemigos bien podrían ser hologramas, que atravesarás como si atravesaras el aire, entre otras cosas.

Rompiendo los esquemas impuestos por la saga, sorprendentemente, todos los personajes jugables, aparte de sus dos armas diferenciadas (que no sus ataques), tienen su propia transformación “súper guerrero”. Al llenarse la barra de “furia”, podremos acceder a una versión de nuestro personaje mucho más rápida, poderosa, y por qué no decirlo, horrorosa. Con los pelos de punta, pintas horteras, y la característica “aura”, chi, cosmoenergía, lo que sea, rodeándoles.

Por supuesto cualquier cosa que acelere el desarrollo de un juego monótono tiene que ser por justicia algo bueno, y en mi opinión, este modo Furia hace evolucionar a la saga unos cuantos siglos en comparación a sus precuelas. Lo negativo es que, al no tener un correcto estudio de las físicas, un personaje tan rápido y con una cámara tan espantosa, os podréis imaginar el festival de tacos que terminaréis soltando.

Porque no es que se quede todo con un desequilibrio entre la cámara y el movimiento, no. Porque resulta que los personajes, en su modo doping, saltan y “dashean” muchas más veces y  podrán volar (literalmente, pero sólo los manejados por la máquina) fuera del alcance de tus ataques, flechas, lo que sea. El modo yonki tiene una duración limitada, de la que se pierde la mitad tratando de ver dónde está el enemigo para intentar alcanzarlo. Como dato curioso, una vez que llegas a cierto nivel y tienes acceso a la capacidad de volar que tienen tus rivales desde el principio del juego, ellos pasarán de tí resucitando, teletransportándose, curándose, invocando ayudantes, clones, eidolones, jinchuurikis, toda mierda. Bastante narudragonbolpiecesco, todo.

Una cosa curiosa… Los personajes se transforman, tienen doble o triple salto, se deslizan, vuelan… Pero son incapaces de nadar o subir una puta escalera… Cosa que podían hacer desde el DW6, dos títulos atrás.

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¿Queréis más? El sistema de “lock on”. Tienes en pantalla unos 30 chinos, tus ayudantes manejados por la I.A. (imbecilidad artificial), los generales a derrotar, cañones, tanques, pájaros, mariposas y murciélagos que te envenenan, o confunden, o duermen, todo bailando con colorines y auras energéticas. Y tú necesitas centrar tus ataques rápidamente en un solo enemigo. ¿Cómo lo haces? “R3” dicen las instrucciones. Yo, después de 80 horas de juego todavía no se cómo hacer que, al centrarme en un oponente, sea PRECISAMENTE el importante, el  que hace falta matar. Mira que jode que, mientras te lanzan kames, estás envenenado y dormido, perdiendo la barra de furia, siendo atropellado por los tanques, estés perdiendo el tiempo tratando de “apuntar” hacia donde “podría” estar el objetivo y seleccionarlo a él, no al resto de molestias presentes.

La mayor virtud del juego, la que lo hace resaltar entre todos los de la saga, es precisamente la que lo manda todo a la mierda por el desequilibrio tan caótico que genera.

El online, presente, es muy de agradecer. Puedes jugar hasta con cuatro amigos/desconocidos a todas las misiones del juego, en el orden que quieras, una vez desbloqueadas. Y, sinceramente, hará falta. La curva de dificultad es tan caótica como el resto del juego, y pasarás de derrotar a un boss con los ojos cerrados a enfrentarte a una invocación a la que no le haces ni pizca de daño. Es una maravilla cuando entran en tu partida jugadores con niveles aberrantes (¿incluso hackeados?) que se cargan a un tigre de 10 metros con dos golpes, mientras tú estás en un rincón llorando, suplicando que nadie te vea para poder ganar la misión y recibir la experiencia gratis. (Yo lo hice, ¿y qué?)

Hay que destacar que el “online” en la versión de PSP es solamente offline (ad hoc), por lo que necesitarás a otros tres amiguetes con mal gusto para poder repartir rollitos primavera y wantons entre las tropas enemigas. La aplicación “ad hoc party” de PS3 puede ayudar, pero… Si tienes la ps3 para descargar dicha aplicación, ¿no sería mejor jugar al Strikeforce en sobremesa? Queda a gusto del consumidor.

Dynasty Warriors Strikeforce es… por decirlo de alguna manera, bipolar. Tienes esas ganas de saber más de los personajes, enterarte de la historia, y eso te hace disfrutar hasta cierto punto… Pero el juego nunca se tomará la molestia de mostrar ni la más mínima intención de desarrollar a los personajes. Las cinemáticas, aparte de ser recicladas de previos Dynasty Warriors, muestran escenas random de la vida de los generales mientras el narrador echa el cuento de cada facción. Entre capítulos, se limitarán a mostrarnos un mapa y el narrador nos irá contando como va el desarrollo de la guerra. Como si de una clase de historia en colegio de curas se tratara.

Es el mejor juego de una franquicia exitosa, pero eso no significa ni que sea bueno, ni que la franquicia sea recomendable. Es rápido, dinámico y bastante extenso, pero, como ya he dicho, eso se traduce también en una experiencia caótica, desequilibrada y terriblemente monótona.

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Si eres fan de los Dynasty Warriors, éste es el más avanzado y diferente, pruébalo. Si no sabes nada de la saga y tienes curiosidad, éste es el mejor, así que te permite ahorrarte 7 títulos de más de lo mismo, sin contar los spin-offs.

Si quieres disfrutar de un buen hack ‘n slash, creo que desde hace años hay en el mercado muchísimas opciones mucho más complejas y mejor realizadas en todas las consolas.

Después de tanto jugar a éste título, sigo pensando que es una pena. Que se siente como si vieras el trabajo de un estudiante capaz de sacar un 10 pero que se conforma con el 5.5 y se va al botellón. Como si vieras al redactor capaz de analizar un juego interesante y complejo y se conforma con jugar cualquier basura por los trofeos. Pero es lo que hay. Podemos escudarnos con que es una saga importante (por las razones equivocadas) y que hay que probar de todo en esta vida, por muy mal que suene la excusa.

Lo que sí me parece injusto es que después de 7 juegos, spin offs varios, una historia original cojonuda, tantos personajes a desarrollar y una base de fans que ya quisieran otras sagas, sigan con los mismos lineamientos mediocres de sus inicios. Sí, en esta generación ya no hay niebla. Y ahora los chinos pueden volar y lanzar ondas vitales. Pero sigue siendo un producto de segunda que nunca va a llegar al Olimpo de títulos AAA. Y coño, en la actualidad, no es nada difícil.

He jugado cosas peores, lo sabemos. Pero Dynasty Warriors Strikeforce genera en mí una decepción especial. Sólo de pensar lo lejos que podría haber llegado este juego, esta saga… Pero es lo que tiene sacar un juego por año.

Por otro lado, que haya flipados que critiquen a los God of War y luego le ponga un 7,5 a un DW tambien es algo para echarse a llorar. Pero es lo que hay. Estamos todos locos XD.

No hay respuestas para “Análisis: Dynasty Warriors Strikeforce”

  • Estrella negra dice:

    Ayyyyy , hacía mucho que no me reía tanto con una lectura, muy buen artículo, ¿no hay ningun libro traducido al español que nos cuente algo de historia de china ?, porque parece interesante .

  • Gold-St dice:

    Algún libro en general, ni idea, en el peor de los casos será tirar de wikipedia. Pero la novela de los Tres Reinos, en particular, no.

  • Ruben dice:

    Historia de China si no recuerdo mal el titulo, creo que hay muchos

  • Shock dice:

    A ver en qué momento he criticado yo a God of War. Decir que no es repetitivo o que es casi perfecto sí que es estar flipado xD

    Y hablando del juego, no es que haya 5000 copias de cada chino, son todos individuales pero es que todos los chinos se parecen.

    En el último vídeo sale un tío en Trance.

  • Tony dice:

    Creo que jugué uno de ellos en mi XBox hace un par de años… y la verdad es que todo en general es bastante horrible. Por lo menos en esta entrega de la saga, los muñequitos se autotunean y tiran ondas vitales.

  • aparisius dice:

    Lástima que el juego no esté a la altura de las imagenes que habeis puesto, pues están guapisimas.
    Bueno, otro juego que puedo tachas de mi lista de posibles candidatos a ser comprados descarg… digo, comprados xD

  • Lhions dice:

    ummm es cierto las imagenes molan xdd, y despues del dragon age, dragon age 2 y heavy rain igual hasta lo pruebo…

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