Juego: God of War Collection Vol. II
Género: Hack ‘n slash
Plataforma: PSP (juegos originales), PS3 (Makeup HD).

Como buen nostálgico que soy (si es que eso es algo positivo) he abrazado la nueva tendencia de reeditar juegos “viejos” en HD que Sony instauró para la PS3 con entusiasmo. Hemos hablado bastante de ellas en LSK llegando a la conclusión (al menos yo) de que son positivas por muchas razones. La mayor parte de las veces son juegos a obligatorios que nunca está de más revisitar (y platinar, jojojo), en jugosos packs a precios económicos y que, aunque me apuesto lo que queráis a que quedan descatalogados rápidamente sin más reediciones (grandes éxitos o platinum), antes de eso bajarán más de precio aun.

Es la gallina de los huevos de oro, pero no sólo para las compañías, sino para muchísimos usuarios, ya sean viejos o jóvenes. Y empresarialmente hablando, cuando tienes la gallina de los huevos de oro, aparte de mantenerla alimentada y cuidada, tienes que invertir en otro animal que produzca más míticos huevos. Sony apuesta, entonces, por las conversiones de PSP a PS3, convencida de que eventualmente conseguirá crearse una granjita tipo facebook pero de oro puro. ¿Y qué juegos para arrancar la creación del pato de los huevos de oro que la misma saga con la que nació la gallina?

God of War es, a día de hoy, la franquicia “antigua” más exitosa de los first parties de Sony. Mientras los “Jak & Daxter” o “Wild Arms” permanecen en el limbo tras decepcionantes secuelas, Kratos se mantiene a punta de gritos e histeria, así que suena a “dispararle al piso” el posible éxito de un juegos-de-psp-otra-vez-en-las-estanterías-HD Collection. Pero, ¿lo logra?

Chains of Olympus

Cuando este juego salió, allá por la oscura y olvidada década de 2008, fue el BOOM técnico de la PSP. Se decía que aprovecharía al máximo la capacidad del relativamente nuevo modelo de PSP y que parte del software estaba dedicado a explotar y multiplicar las capacidades en herzios de la PSP vieja: la gordita tendría que hacer ejercicios extra para poder cargar al calvorotas malhumorado de Kratos.

Por supuesto, los profanos en esos temas hoy no podemos decir a fondo si era cierto o el típico farol que sacan las compañías cuando están desarrollando sus títulos “triple A”, pero lo que si es cierto es que, el día de su salida, Chains of Olympus era el título más lujoso en cuanto a gráficos se refiere para la consola.

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Los que lo compramos day one, aparte de llevarnos un muñequito de Kratos marca Neca bastante feo (es decir, perfectamente esculpido), nos llevamos a casa un God of War que a primeras vistas no desmerecía nada a los existentes en PS2. Escenarios épicos, artísticamente pensados, y todo lo demás. Entre babas (salivales y otras) empezamos con el juego.

Para desilusión de todos y alivio de los guionistas, el juego se situaría cronológicamente antes de God of War 1, antes de que Kratos se tomara la molestia de querer contarle las pecas a Ares. Sería una de tantas aventuras que el Fantasma de Esparta llevaría a cabo mientras era el que hacía el trabajo sucio de los dioses. En esta ocasión, le tocaría ir a echarle una mano a los soldados de Ática para detener la invasión persa, es decir, que tendría que ir él solito a matar al ejército del imperio más grande del mundo. Kratos y sus 300 kilos de mala leche podían con eso, y más. Tras cumplir la encomienda, mosqueado porque por lo visto era muy poca cosa, Kratos se enfrenta a una nueva complicación: el sol ha desaparecido y Morfeo (aunque para los puristas debería haber sido llamado Hypnos) estaba aprovechando la situación para sumir al mundo helénico en la niebla del sueño. Pues vale, ya que estamos aquí, vamos a ver qué pasa.

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Chains of Olympus logra con éxito mostrarnos un poco el lado humano de Kratos, explotando su paternidad olvidada, al destacar lo importante que era su hija Calíope, puesta en escena como parte del complot para alejarlo de los planes del malo maloso del juego. Sin profundizar mucho, por supuesto, que la gracia de la saga no es ahondar en la historia del personaje, sino en su ira.

Jugablemente estaba más que bien, en la época, pues era un calco de los juegos de PS2. Desafortunadamente, a día de hoy queda envejecido gracias a los avances conseguidos en GoW3. Esto no significa que sea injugable, sino que, a veces, se hará pesado tener que empujar muchas estatuas para algún puzle en particular, o que los monstruos sean siempre los mismos con otro color o armadura, desde GoW1. Las novedades (que las hay) se limitan a un par de enemigos nuevos o a los jefes, esos sí, originales y diferentes, en comparación a lo visto hasta ese momento.

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La banda sonora sigue siendo genial en su género, y el doblaje tan increíblemente bueno como de costumbre (el original en inglés, por supuesto, todavía no me he dignado a escuchar a Kratos doblado, that’s how I roll). Sigue siendo una delicia de locos, tras tantos años, escuchar a Kratos gritar como un poseso mientras machaca minotauros, gorgonas y demás vecinos. Es una de las razones, de verdad, por las que vuelvo a estos juegos al menos una vez al año. Siento necesidad de la desquiciada histeria del pobrecito Fantasma de Esparta.

CoO es entretenido y satisfactorio, porque, muy a su pesar, el juego termina antes de que logres aburrirte de él. Aunque la duración de los juegos es relativa, otros medios más tradicionales contarían 5 horas para que un jugador promedio termine con la aventura. Y muy lejos de la verdad no están, la primera vez que lo jugué en la máxima dificultad me tomó 8 horas. La tercera vez, cuando probé la HD Collection, me tomó 6.

Que un juego sea corto no debería influir en su apreciación, si es intenso. Pero mosquea un poco que después de alegar que el soporte no da para más (las umd tienen una capacidad que ronda el giga y medio, me parece), te metan en los extra videos chulos de “cómo se hizo” y demás. Coño, yo prefiero un escenario más que verle la cara a los creadores, por muy simpáticos que sean. Que si tantas ganas tienes de que te conozcan, vas y metes esos extra en un disco aparte para una edición coleccionista, ¿no?

La conversión a HD no le hace mucho bien a CoO. En una pantalla pequeñita todo se ve muy bonito y cuidado, pero al aumentar esas proporciones, por mucha textura HD que metas, se van a ver modelados toscos y escenarios vacíos. Queda muy triste, por ejemplo, ver las armas de Kratos completamente lisas sin ningún adorno, iluminación o relieve. O pasearse por templos de paredes simples, sin el lujo y las ornamentaciones de las que presumía la saga para God of War 2. Canta muchísimo, nada más empezar el juego, ver a los soldados persa tan simplones como son. En PSP no era nada que requiriera mención, pero en HD, pues queda feo.

De todas formas, a pesar de sus defectos, las virtudes del juego lo convierten en una experiencia que cumple con las exigencias de los seguidores de la saga, y aunque no pueda presumir hoy de excelencia técnica como lo hizo en su día, es un título de muy alta calidad. Eso sí, para los que llegan de cero a la saga, no les recomendaría empezar por éste, a riesgo de que les termine dando un poco igual. CoO es una precuela excelente, pero ni de lejos da la talla al compararlo con las versiones de sobremesa.

Ghost of Sparta

Ready at Dawn lo tuvieron crudo a la hora de crear un nuevo juego para la saga. Los yonkis de Kratos queríamos más gritos y descuartizamientos, eso esta claro, pero tras GoW3 la situación estaba muy delicada. La historia les obligaba a echar para atrás nuevamente, con otra precuela, obviamente, y a nivel técnico, si se les ocurría echar mano del motor de CoO se les caería el chiringuito.

No solo los gráficos en PSP habían mostrado muchísimos avances, sino que, como lo mencioné antes, GoW3 había presentado mejoras considerables jugablemente. Así que ni cortos ni perezosos, cogieron el motor de GoW3 y tras simplificarlo todo un gritón de unidades métricas, armaron la “nueva” vieja aventura de Kratos.

Poco antes de God of War 2, tras ser nombrado dios, pero antes de recibir los poderes, Kratos, en su típica mala hostia, tiene pesadillas con su madre y su hermano muerto en la infancia, aparte de las de toda la vida con su mujer y su hija. Pues vale, no pasa nada, ya que estamos aquí ociosos en el trono del difunto Ares, vamos a investigar el por qué de estos sueños. Como mi madre y mi hermano están muertos hace un año por cada pelo que he perdido en la cabeza, vamos a ir a la Atlántida a investigar qué pasó (¿?).

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¡Oh, mira!, mi madre, que resulta que no estaba muerta, me dice que mi hermano tampoco, que me vaya a Esparta a buscarlo. Pero mujer, ¿qué me dices? Si he vivido ahí toda mi vida y no hay ná de ná. ¿Mi padre? Coño, ¿TAMPOCO estaba muerto? ¿y quién es? Claro, que conveniente, cuando te pregunto vas y te conviertes en un monstruo residentevilístico. Mira que soy hijo de puta….

Sarcasmos aparte, la historia de Ghost of Sparta hace aguas por todos lados. No tiene ni pies ni cabeza. Kefka dirá que eso no importa, que la historia en God of War nunca ha servido para media mierda, pero jode la moral que por lo menos antes tenía sentido. CoO encajaba muy bien en la saga porque se tomaban la molestia de no meterse con temas ya discutidos y porque para GoW3 los guionistas procuraron recordarnos que Hades todavía estaba molesto con los resultados conseguidos tras el paso de Kratos por la casa de su esposa. Pero aunque también mencionaban los acontecimientos de GoS, el resto de la historia no pega ni soldándolo.

Pero bueno, hay que seguir jugando, que es God of War. Las mejoras  impuestas en GoW3 refrescan muchísimo la experiencia, hacen las (poquísimas tirando a nulas) partes de puzle más dinámicas que en CoO, y los combates más emocionantes, con más movimientos a nuestra disposición aunque, sed sinceros, terminamos siempre tirando del cuadrado, cuadrado, triángulo o de los agarres para las situaciones más complicadas.

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Uno de los detalles novedosos en GoW3 era la iluminación, inexistente en GoW 1, 2 ó CoO, según qué partes estaban a oscuras o con luz proveniente de lámparas. No se si es que la PSP no puede con eso o si los señores de Ready at Dawn no supieron manejarlo bien, pero a GoS le va un poco mal en esto. No será raro ver en los combates a enemigos completamente negros (haciéndoles invisibles a veces) aunque tengan una antorcha al lado. Toca mencionar esto para los lectores que lo vayan a jugar en PSP, claro: la grata noticia es que este problema quedó resuelto para la versión HD Collection, que es la que analizamos. Gracias, chicos, se nota que hicieron el esfuerzo de mejorar el original.

GoS cuenta con novedades propias, lo que le hace más atractivo para los seguidores. Modelos nuevos para los enemigos, e incluso unos cuantos monstruos nuevos que joden bastante a los que teníamos el esquema de combate desde que nos tatuamos con fuego en el alma las maneras más efectivas de avanzar desde el modo Titán de GoW2. Estos monstruos nuevos (especialmente los putos espectros) rompen completamente la estrategia a los veteranos, siendo capaces de anular la inmunidad de Kratos al hacer agarres, o durante un QTE. Las he pasado canutas para pasarme el juego en la mayor dificultad: los combates de Ghost of Sparta son los más difíciles de la saga, lo que era necesario aquí entre nos. En contraparte, los jefes son los más fáciles y predecibles, muy lejos de el ejercicio de reflejos que suponía el jefe final de CoO o cualquiera de los de GoW3.

Los escenarios esta vez, para desencanto de la muchachada, han sido profundamente sosos. Parece que entre los diseñadores haya algún fan de FFXIII o pariente lejano de nuestro amigo Vayven, porque son pasilleros a saco. Pero a saco. Ni por asomo veremos nada parecido al aún insuperable templo de Pandora (GoW1), o a los sorprendentes Corceles del Destino (GoW2). Aun en GoW3 o CoO, los más flojitos en este tema, lograban mantener una unidad en los escenarios. No es el caso de GoS, en el que iremos de un sitio a otro sin siquiera recordar de donde vamos o por qué venimos. Tú ve por ese pasillo hasta llegar a Esparta, y de ahí coge el ascensor hasta las montañas y luego el pasillo hasta la Atlántida. Muy mal, Ready at Dawn. Demasiado mal.

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La duración esta vez es superior. Quizás un pelín, que tantos pasillos terminan cansando la vista. Pero para que no me digan contradictorio, lo voy a poner como un punto positivo, es agradable pasar de siete horas y sentir que todavía te queda camino por delante. Aunque no celebren, que sí, que queda como positivo, pero si aparte de tener escenarios pasilleros, nos ponen a pasar dos veces por el mismo sitio, por mucho que cuenten con los cambios de clima o día/noche, uno termina notándolo, ¿eh, Ready at Dawn? Que sí, que muchos son tan genéricos que no pillamos que vamos de un punto a otro y luego de regreso, pero en los sitios clave se nota y a mí, en lo particular, me chocó.

La conversión a HD le sienta fenomenal a un juego que ya de por si tenía un nivel alto exagerado para la PSP y tanto Kratos como los enemigos tienen modelados muy detallados y ricos, pasando por alto los monstros con pelo (como los minotauros o algún león) donde se nota que es un polígono mal pegado para hacer el efecto de “fur”.

Ghost of Sparta es una montaña rusa, de cosas muy buenas y cosas malas. Por un lado es de lo mejorcito que se puede aspirar en un God of War jugablemente hablando, por otro lado es el juego más soso de la saga. La historia a parte de no colar, resulta forzada, siendo ya el segundo GoW en lo que va la saga donde obligan a Kratos a ser “más humano”, cuando había quedado claro desde el principio que el chiste es que el personaje fuera todo lo contrario, un símbolo de la ira, más bien.

El juego trae una cantidad colosal de extras y desbloqueables, pero terminan quedando relegadas al olvido al ser enemigos para una arena tan sosa como inútil, en la que solo encontraran qué hacer los cazadores de trofeos. Aparte de eso, unos tres videos poco interesantes y  varios “personajes” nuevos: Legionario, Deimos, Robotos y Zeus, éste último con movimientos propios sacados de GoW3, pero sólo para la arena. Una pena, hubiera sido increíble atravesar el juego usando un personaje con jugabilidad totalmente distinta.

Buscando ponerle un número me encuentro en una encrucijada. Me lo pasé de verdad muy bien con la dificultad y el desafío, pero no encaja bien como juego de la saga, ni por su historia ni por sus escenarios, así que no se como puntuarlo. ¿Como un hack’n slash buenísimo? ¿Como un God of War muy pobre? Para gustos, los colores. En mi caso, me lo pasé mejor con CoO, aun siendo muy inferior a éste en tantísimas cosas.

La Colección

El trabajo realizado en la conversión es excelente, de eso no puede caber duda. Salvo algunos parones en GoS al ir de un pasillo a otro, los juegos van como la seda, aunque mi ojo inexperto no sabría decir si mantienen los 60 first person shooter frames per second.

Se aprecia y se agradece que en casos los juegos hayan sido mejorados, como el tema de las sombras en GoS, o con el audio, que va genial a 5.1, sin la más mínima interferencia y sin que se note que originalmente eran juegos con solo dos salidas de audio (estéreo, quiedisir).  Que el stick derecho ahora exista y no haya que dislocarse la cervical para poder esquivar en el juego es una pasada, aunque el movimiento no sea tan fluido como en PS2.

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Aparte de eso, tiene la opción de jugarlo en 3D con el televisor adecuado, y aquí no os daré mi opinión, que el sobrino de miembros del FMI es Kefka, no yo (de ahí el nombre de la página, “LegenDSK”). Pero los creadores se deshacen en alabanzas por esta nueva opción, por lo que conociendo como conozco a la industria os pondría sobreaviso: no debe ser la gran cosa.

El problema que tiene God of War Collection Vol. II es que los juegos que incluye, a pesar de ser buenos en su justa medida , no son títulos obligatorios e indispensables, salvo para los seguidores de la saga. Y es algo que mancha a gran parte del catálogo de PSP.

Señores de Sony, si vais a empezar a convertir los juegos de PSP en la nueva fuente de HD Collections recordad que un GoW de PSP solo lo juegan los fans de God of War, así como un Crisis Core sólo lo jugarán los fans de FF7 y un Peace Walker, los fans de Monster Hunter MGS. Si os interesa mi opinión, seguid impulsando a los HD Collections de PS2 (con un control de calidad elevado, gracias), consola que todavía tiene una cantidad espeluznante de juegazos por rescatar, en comparación a la PSP que, aunque la amo y me ha dado muchas horas de vicio, no es que tenga demasiados títulos memorables.

No hay respuestas para “Análisis: God of War Collection Vol. II”

  • Shock dice:

    Dios de la Gerra Collection para PS2 ya!!

    (Aunque a ese tampoco jugaré xD)

  • crono dice:

    Los 5 God of War son iguales pero ninguno como el primero!

  • Tony dice:

    Yo me terminé uno de los de PSP, el Chains of Olympus, y la verdad es que no despertó en mi nada fuera de lo normal xD Recuerdo que los de PS2 me dejaban boquiabierto cuando salía algún boss o nada más que en la primera batalla del barco en el God of War 1 (creo que era en ese xD). Además, el Chains of Olympus me pareció algo corto, igual es cosa mía, pero me lo pasé de dos sentadas: por la noche antes de irme a dormir y a la tarde siguiente.

  • Eon dice:

    Kratos es grande se rifa contra los dioses,lastima que su juegos portátiles no me hayan causado ese efecto de adrenalina como con el
    1 y 2 esos si que eran grandes. los del PSP si eran bastantes cortos y no me emocionaba al jugarlos pero revelaron muchas de mis dudas, pero estoy convencido de que tenían una gran calidad.

  • Kefka dice:

    Ya se han emocionado demasiado con la saga =/

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