Juego: God of War III.
Género: Hack ´n slash.
Plataforma: PS3.

La palabra “trilogía” es de origen griego. Cuenta Platón en su Diálogo Perdido que el héroe Trilogias, en uno de sus muchos viajes conoce a la bella princesa Muchapastea y que, para poder obtener su gracia debe someterse a una serie de desafíos impuestos por la cruel reina Industreas y el monstruoso DLCeonte.

¿Qué me dices? ¿Que no cuela? Bueno… vale… ya me pondré luego a inventar otro inicio para el análisis.

Pero que conste que el concepto sí que viene de la antigüedad… La saga de Orestes, escrita por Esquilo, se compone de tres episodios (cuatro, según algunos expertos) y, la misma Eneida, sin ser de origen griego, funciona más o menos como la tercera parte de lo iniciado por Homero en la Ilíada y la Odisea. Quizás como castigo por eso Virgilio fue condenado a aparecer en el Dante’s Inferno.

No me cansaré de alabar a la Play 2. En mi humilde opinión, fue la que destronó a la SNES como la “OMG mejor consola de la humanidad OMG”. La cantidad de títulos buenos que tenía, y la cantidad de sagas nuevas e importantes que nacieron en esa generación es espectacular. God of War es una de ellas.

Gof of War también es uno de los pocos monstruos videojugabilísticos capaces de despertar en mí un hype desmedido que dura meses antes de cada nueva iteración. Y uno de los más escasos títulos que logran que ese hype dure más de 3 horas después de haberlos comprado.

¿Eso es bueno? No lo sé. Pero si es algún indicativo de calidad, GoW ha logrado ser una de las sagas que “colecciono”, junto a MGS y SH. Pocas están cerca de compartir ese honor. Unas cuantas lo han perdido (adiós, FF).

Ahora, hablemos de God of War III.

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Por razones que escapan a mi razón (?) aquí en LSK me ha tocado ser el único esforzado defensor de Kratos. No importa que trate de explicar a mis compañeros lo grande que es “vivir” las aventuras del calvo Fantasma de Esparta, no lo logro, y no sé si es por esnobismo, gafapastismo o malgustismo.

Las aventuras de Kratos cierran su ciclo tan espectacularmente como se podía esperar, no sólo de los estudios Santa Monica, sino de un exclusivo de Sony (aquí es cuando empiezan a funcionar las hormonas hater de la mitad de mis lectores :D). Pero me parece que es verdad: con Uncharted 2 quedó claro que los buques insignia de Sony pueden ser más o menos queridos por la gente, pero que han de ser cinematográficos y espectaculares hasta el tuétano.

¿Cumple GoWIII las expectativas?

Esa respuesta ya es más difícil, pues entra el factor “subjetividad” muy en juego. Pero tratando, con mucho esfuerzo, de ser objetivo, tengo que responder “lo logra por poco”. Por no decir “lo logra a duras penas”.

GoW fue muy grande. Tenía toda la inspiración y el buen hacer necesarios para catapultarlo a la gloria, y en parte ese éxito sirvió de trampolín para sus secuelas. De trampolín, sí, pero de peso muerto también. GoWII fue más grande, más espectacular, pero no pudo evitar salvarse de la trágica sensación de “mejor, pero más de lo mismo”.  GoWIII sufre esa falla genética: “mucho más grande, mucho más bestia, mucho más espectacular, pero mucho más de lo mismo”. La única excusa posible que tiene la saga es que ya conoces a Kratos, ya sabes por qué estás comprando el juego.

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Esta tercera parte, como capítulo que se respete de toda saga icónica de videojuego, cumple más con encantar a sus viejos seguidores que con captar nuevos acólitos. Y antes que vengan a achacar eso como un fallo gordo y viscoso, tengo que recordaros que MGS4 cuenta con esa misma característica. ¿O sería justo decir “sufre de ese mismo mal”? Yo no creo, pero queda de cada quien.

God of War III empieza justo donde terminó el II, en uno de los cliffhangers más crueles y hypeantes de la historia de los videojuegos. También, haciendo honor a la saga, empieza con una hora espectacular. El barco a Atenas atacado por la Hydra (GoW1) y la invasión espartana a Rodas (GoW2) fueron inicios espectaculares para los dos primeros capítulos de la saga, inicios dignos de alabanza y que un altísimo número de juegos quisieran poder imitar. En el nuevo capítulo, el asalto al Olimpo rompe con lo esperado, y un ligero intercambio de opiniones con Poseidón convierten a la primera hora de GoWIII en gloria orgásmica pura.

Una vez superado ese pequeño altercado, empezando en sí la aventura, comienza su caída. Venga, sabemos lo odiosas que son las comparaciones, pero la “excusa” que ponían en el segundo juego para quitarle a Kratos sus poderes era digna de un Novel de literatura comparada con la de la tercera parte.

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Quizás compararlo con el paradigma del viaje del héroe épico (adoración, caída en desgracia, superación) pueda ser justo para este título. El problema es que esa “superación” tiene sus altibajos y sus decisiones dudosamente convincentes.

Poco ha cambiado en la saga, pero lo poco no cuela mucho. Jugablemente volvemos a los combos danzarines, que si bien eran espectaculares hace unos años, Bayonetta les robó con justicia el título de “coreográficos”. Volvemos a los puzles eventuales y no muy profundos, y volvemos a los jefes oldschool que siempre hemos adorado. La novedad es más que nada a nivel técnico, los escenarios son muchísimo más vivos, pero incapaces de llegarle al Templo de Pandora (GoW1) o a Los Corceles del Destino (GoW2).

Gráficamente el juego es una delicia en su propio estilo, el nivel de detalle es en todo momento apabullante: desde la sangre manchando las armas y la piel de Kratos hasta la presencia real de luces y sombras en la jugabilidad. Lástima que los enemigos, salvo los importantes, sean bastante simplones y genéricos. Las animaciones del personaje son geniales, respira, está vivo. Sus ataques ponen en movimiento todos los músculos modelados perfectamente en 3d, y los “fatalities” son el gore hecho espectacularidad.

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Pero soy consciente de que un buen juego no son sólo gráficos y sangre. También hacen falta tetas. Y salvo los pectorales de Kratos, no hay suficientes. Una buena historia que nos mantenga intrigados es algo indispensable para no dejar el juego abandonado. Y aunque la trama no compita con la de ningún RPG, está mucho más currada que la de todos los juegos de su género. Juntos. Venga, no es difícil, ¿alguien recuerda las motivaciones de Ryu Hayabusa para enfrentarse a hordas de ninjas con una IA tramposa y pendenciera?

El encanto de Kratos como personaje es precisamente su visceralidad. Ya lo he dicho antes, hay héroes que no necesitan mucho trasfondo para funcionar, que con una dosis correcta de testosterona conectan con nuestro cerebro reptiliano, y ala, a disfrutar las tortas. Kefka no me habla desde que defendí esto en mi análisis de GoW Collection, pero lo sigo manteniendo. Películas como “El Bueno, el Malo y el Feo”, “Rambo”, “Die Hard” (Jungla de Cristal), “Escape de Nueva York” nos hacían admirar a punta de cojones y violencia a héroes peludos y con mala educación, sólo por el delicado placer de repartir hostias a mansalva. ¿Por qué? ¿Cómo es posible que declarándome fan de juegos introspectivos y que invitan a la reflexión (hola, SH2), pueda disfrutar con los gritos desquiciados de un calvo musculoca? No lo sé, pero es así.

El fallo, en mi opinión, de GoWIII es buscar (o rebuscar) la humanidad de Kratos. En la precuela de PSP “Chains of Olympus” vimos de manera satisfactoria el por qué su desapego total a su propia humanidad. Entendimos, quizás un poco artificialmente, qué termina de romper el espíritu de este hombre. Sí, queda bastante bien explicado en GoW1, pero en la aventura para PSP queda claro por qué Kratos está más allá de cualquier esperanza de redención.

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El problema aparece cuando el guionista busca conciliar al personaje sí o sí con su lado vulnerable, lo que termina creando a un ente con desvaríos de personalidad. Y ésto está claramente reflejado en el Kratos de PS3. Es un personaje que se detiene a reflexionar, que se detiene a leer notas explicativas en el escenario (una de las cosas más sinsentido y rayantes del juego), o que, incluso, se detiene a conversar y a buscar negociar con los npc. Y eso, aunque le pueda dar algún tipo de profundidad, no cuadra. Y si me pusiera a spoilear aquí a todo el mundo, sacaría buenos ejemplos. Pero lo dejaré con lo siguiente: forzar la empatía del jugador con el personaje sólo funciona cuando el personaje puede situarse en algún plano emocional comparable al del jugador. Kratos no es comparable al jugador. Kratos es un personaje fantástico, mitologiano (que no mitológico), no un humano perturbado. Las escenas previas al enfrentamiento final, tristemente, terminan siendo una tragicomedia.. Ver a Kratos saltar de la preocupación paternal a la ira irracional a mí me pareció de chiste. La cara “FFUUUUUU” del personaje cuando Zeus le recuerda a su hija fue tan brutal, que todavía me trae una sonrisa al rostro.

Queda claro que la historia de esta tercera parte es más ambiciosa y profunda que la de las anteriores dos. Pero eso no significa que sea la mejor, o la más efectiva. A fin de cuentas, estamos con un hack ´n slash, no con un rpg.

Volviendo al tema de la jugabilidad, GoW3 es el más fácil de la saga. Incluso en la mayor dificultad no le llevará más de un fin de semana largo al jugador más experimentado, cosa imposible en los anteriores, especialmente en GoW2. Los poderes de Kratos, están muy desbalanceados, y con razón, es lo que pasa cuando los enemigos repiten los mismos patrones de toda la vida, con muy poca innovación, pero te enfrentas a ellos con armas más avanzadas jugablemente, como el Arco de Apolo o el nuevo agarre aéreo de Kratos.

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Por todo ésto, debo decir, concluyendo, que si bien GoW3 me gustó mucho y me dejó satisfecho con fanboy de la saga, cumple, pero justito, con lo que esperaba de él. Es espectacular y cada minuto de juego es muy disfrutable, pero no sé si el competir con otros grandes, o peor aún, competir con sus precuelas, hagan palidecer un poco al bueno de Kratos. (JAJA, palidecer a Kratos, ese chiste me lo he inventado yo solito).

¿Recomiendo God of War III? Sí, pero igual que al recomendar Metal Gear Solid 4. Juega God of War III si y solo si has jugado las dos primeras partes. De preferencia Chains of Olympus también. Del otro capítulo perdido, “Ghost of Sparta” ya hablaremos en otra ocasión. Y no muy bien.

Si eres Shock o Kefka y no puedes jugar sin prejuicios la saga, pues mejor no lo juegues. 🙂 Que luego vienen los hoygans espartanos y se arma la de Troya.

No hay respuestas para “Análisis: God of War III”

  • Kefka dice:

    Hay comparaciones que DUELEN.

  • Tony dice:

    Yo la verdad que los jugué todos y el de PSP también. Si no he “defendido” esta saga es porque pasé de Sony a Microsoft y me quedé sin posibilidades de GOW. Ahora que poseo una PS3, tengo claro que algún día caerá. Lo que ocurre es que, posiblemente, termine cansando una tercera parte que poco más puede prometernos… hostias por doquier, con un estilo de juego propio pero que de sobra ya conocemos los que hemos jugado a los anteriores. Si no hay novedad, cansará, es lo más normal. Lo que ocurre es que GOW ¿qué novedad puede traer ya? En todo caso la historia… que si bien es difícil que un juego de este tipo no siga cayendo en lo mismo, si introducen cambios demasiado “cantosos” como bien dices en el análisis, que no “pegan”, puede pecar de chufa.

    Yo también disfruto con historias intrincadas que te hacen pensar y echar humo por las orejas, pero eso no me impide disfrutar de este tipo de juegos también. ¿Por qué? Al igual que tú, no lo sé. Inquietud videojueguil, tal vez.

    Gran análisis, como siempre. A uno por semana, madre mía!

  • Shock dice:

    xDDDDDDDDDDDDDDDD

    Y solo he leído el primer párrafo

  • Shock dice:

    Yo no veo el “agradar a viejos fans” como un punto negativo, sino TODO lo contrario. Así deberían hacer todas las sagas. A lo mejor tampoco al nivel de Disgaea o del Pro Evolution Soccer, que son los mismos juegos año tras año con los nombres cambiados xD (el caso del PES no se puede comparar pero es que no me venía otro a la cabeza).

    Lo que digo es que si haces un juego para enamorar a viejos fans, demuestra que la compañía piensa en el usuario (Ej. el propio Disgaea), mientras que si solo piensas en atraer nuevos clientes, te salen basuras o juegos no tan buenos (Ej. Final Fantasy XIII, Resident Evil 5…).

    Luego hay juegos que tienen el estilo definido para año tras año atraer nuevos fans contentando a los antiguos (Ej. Uncharted). Yo sin jugar metería a GoW aquí xD

    Solo añadir que yo no tengo ningún prejuicio negativo hacia esta saga, me he pasado el primero y me gustó xD

  • Dark_Aslan dice:

    El resident 5 es muy buen juego por no decir excelente… Si no se llamara resident evil, en fin ‘os GOW me gustan, 1 y 2, pero el 3 solo lo rentarepara ver la historia… O si lo veo en barata, por un mas de lo mismo no pagare mas de 250 pesos mexicanos

  • Nicolas Flamel dice:

    Hoy por fin saque el platino, concuerdo en que el juego es relativamente facil incluso en el mayor nivel de dificultad (de los que hay al inicio, pues existe 1 extra). De hecho hice ke Kratos muriera mas veces por causas ajenas a batallas que por estas mismas. Igualmente, pienso ke la historia no kedo muy bien con lo que un fan esperaria de una aventura de Kratos, pero el juego me parece lo suficientemente entretenido como para soportarlo 😀
    A pesar de sus defectos, pienso que desquite hasta el ultimo centavo que pague por el, y eso ke me salió un poco caro, XD!!!

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