Juego: MagnaCarta 2.
Género: Action RPG.
Plataformas: Xbox 360.

Ya he dicho alguna vez que el género RPG es a los videojuegos lo que el Heavy a la música.

No es lo que está de moda, ni lo que recibe más alabanzas, y encima sus seguidores parecemos más freaks (porque sí).

En ambos casos cuesta encontrar algo bueno, por eso mismo, porque la gente no hace más que hablar de otros géneros, y porque por cada 1 canción heavy que escuchas en la radio, escuchas 400 hablando de lo mucho que Bisbal quiere a su novia (aunque luego va y la deja… pexitoooooo cómo estamos).

Eso sí, cuando llega el día y descubres una buena canción heavy (principalmente gracias a Internet o a un amigo), la tienes todo el día en la cabeza, y ni lo piensas para escucharla una y otra vez. Cuando llega ese día… te das cuenta de por qué te gustan tanto los RPGs.

Estoy seguro de que si coges a 100 videojugadores al azar, 95 no te saben decir nada de MagnaCarta. A lo mejor 3 o 4 de esos 95 saben que es un juego. A lo mejor ni eso.

Precisamente eso es lo que me hizo empezar este juego. Porque los juegos de los que menos he oído hablar son los que después más me están gustando. Será solo casualidad, o será que los que tienen más dinero hacen juegos peores, porque como el trabajo ya se lo hace la publicidad, ¿para qué esforzarse en hacer un juego bueno…?

Precisamente el último juego que me sorprendió antes de este fue otro Action RPG (Alpha Protocol), del que, mira tú por donde, tampoco había escuchado casi nada.

Bueno, como iba diciendo, estas cosas son las que me hicieron comenzar MagnaCarta 2, a pesar de no haber jugado al primero, y a pesar de tener varios discos (que por lo que sea cada vez me sienta peor xD).

Y me alegro muchísimo de haberlo hecho.

El protagonista de MagnaCarta 2 se supone que es Juto Nagatomo, un chaval que vive en la isla de Altoviento y que no recuerda nada de su pasado. Juto es un tío bastante característico, a destacar cosas como que tiene canas desde niño, que su cabeza es extrañamente pequeña, que no puede manejar espadas porque le dan miedo, y lo más raro de todo, que no le mete fichas a su amiga Melissa a pesar de ser la única chica guapa de la isla y de ir enseñando tó.

Para seguir con la lista de cosas súper originales, un día un ejército invade la isla y se carga a casi todo el mundo (Melissa inclusive), pero no a Juto, que estaba ocupado haciendo cosas de gente con la cabeza pequeña.

Juto escapa de la isla junto a la princesa Zephie, líder de una unidad anticentinelas, que se dedica a eliminar a los monstruos llamados Centinelas (de ahí lo de anticentinelas, ahora todo cuadra) por todo el mundo.

Ahí empieza la aventura de Juto, quien quiere ayudar a Zephie en la guerra y de paso vengar la muerte de su amiga Melissa.

Como podéis ver, la historia en sí no parece nada especial. Al principio parece “el típico juego”, con su princesa y todo, pero luego (después de un montón de horas) la cosa da más de una vuelta, volviéndose mucho menos típica.

Para que lo entendáis, todo el juego se basa en la toma de una decisión, de la que no sabremos nada hasta casi el final, pero que nos puede hacer pensar y llegar a no estar de acuerdo con los protagonistas. Yo por lo menos no lo estaba, y es que lo que los personajes pueden considerar correcto no tiene por qué serlo… y que sean protagonistas de un videojuego no significa que no puedan anteponer sus pensamientos sobre los demás y ser egoístas de vez en cuando.

SPOILER DEL FINAL:
De hecho en el epílogo del juego queda claro que el camino que han elegido no es mejor que el que proponían los antagonistas, y acaba muriendo mucha gente como consecuencia de salvar a otros muchos.

El sistema de combates me parece genial, con los combates siempre eléctricos de los Action RPG, pero con un detalle que hace que no sea un juego “machacabotones”.

Este “detalle” es una barra de acción que se va llenando al atacar, y que se vacía automáticmente al estar sin hacer nada. Entonces hace que a pesar de ser un RPG de acción, tenga una parte de turnos. Si atacamos demasiado pues la barra pasa del límite y nuestro personaje queda como “aturdido”, y tendremos que esperar unos segundos para volver a actuar. Lo suyo es atacar para mantener la barra casi llena pero sin pasarnos nunca del 100%.

De todas maneras más adelante aprenderemos a hacer cadenas entre los personajes (pues pueden luchar hasta 3 a la vez) y tendremos que pasarnos de la barra para ello. La cosa es “saber utilizar la barra” en función de lo que queramos hacer. Nada de machacar botones sin cabeza, todo el rato pendientes de la barrita.

Al atacar iremos almacenando Kan, que podemos usar para usar habilidades. Esto del Kan es curioso, ya que también podremos utilizar el Kan de escenario (por ejemplo si estamos en un sitio con fuego, podremos utilizar ese fuego para usar magias) e incluso el Kan producido por enemigos (si ataca un enemigo que sea mago de agua, creará Kan de agua que podemos usar para hacer nuestras propias magias de agua…).

Por lo demás destacar que, al igual que en Final Fantasy X, aunque solo podamos usar 3 personajes a la vez en combate, podemos ir cambiando a los “titulares” por los “suplentes” y hacer que intervengan todos en combate. A diferencia de FFX, aquí también podemos cambiar a los personajes muertos.

La música está bastante bien y todo eso, pero vamos a lo que importa: El diseñador de personajes es un crack. Claire, Zephie, Celestine y Melissa son los mejores ejemplos:

Y hasta aquí la dosis de tías diaria de Legend SK. Paso de decir nada más porque cuando hay tías no os fijáis en nada más xD

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