Juego: Mass Effect.
Género: Action RPG.
Plataforma: PC, Xbox 360. (Analizamos la versión de PC)

Últimamente los juegos más esperados suelen ser secuelas, salvo excepciones aisladas, lo cual ocasiona que algunos juegos nuevos no reciban la suficiente atención que merecen.

Esto es lo que me pasó con Mass Effect, juego que no me atraía lo más mínimo (y eso que fue considerado por algunos medios como “juego del año”), pero que tuve la suerte de descubrir hace poco, en su versión de PC.

Y digo suerte porque Mass Effect es un juego de esos que cada vez hay menos, que te mantienen pegado al ordenador (o a la Xbox 360) durante muchas horas solo por el hecho de investigar y ver qué pasa después. Y eso sin contar la acción…


Introducción
Nos encontramos en el Siglo XXIII. Las mejoras en la ingeniería espacial han permitido a la raza humana encontrar nuevos planetas y sistemas solares, descubriendo a su vez las numerosas razas inteligentes que habitan por la galaxia.

Tras un inicio preocupante, durante el primer encuentro con una raza alienígena y la posterior guerra contra ellos, los seres humanos han firmado la paz y se han aliado con el resto de especies.
En pocos años la humanidad se ha extendido por el espacio, integrándose perfectamente entre la sociedad multicultural que mantienen las demás razas.

Sin embargo, no todos nuestros “vecinos” nos tienen el respeto que desearíamos…
Prueba de ello es el ataque que está sufriendo el planeta Eden Prime, perteneciente principalmente a los humanos, por parte de unos seres conocidos como “geth”, que están destruyendo a todos los humanos que se cruzan en su camino, sin que estos puedan defenderse (la mayoría de la colonia está compuesta de civiles desarmados).

La alarma no tarda en llegar a las naves de la Alianza, principales protectores de la raza humana. El elegido para acabar con los geth de Eden Prime es el comandante Shepard, segundo a bordo de la SSV Normandy, la nave más grande de la flota.


Tú escribes la historia
Lo primero que llama la atención es la posibilidad de personalizar a tu personaje, sobre todo si tenemos en cuenta que no se limita a dejarnos modificar el pelo y el color de los ojos, entre otros detalles simples, sino que también tendremos que elegir nuestro oficio y, atención a esto, nuestro pasado y perfil psicológico.

Aunque podemos jugar con John Shepard, el protagonista por defecto del juego, también tenemos la opción de elegir nuestro propio protagonista (hombre o mujer) y elegir, como os dije antes, su personalidad. Esto no es un simple detalle curioso, sino que cambiarán bastantes cosas de la aventura tan solo dependiendo de cual elijamos.
Esto es algo que podremos comprobar en la primera conversación, pero que será visible también durante todo el juego. Por ejemplo, si elegimos ser “Superviviente” la gente nos admirará por un hecho pasado en el que conseguimos ser el único superviviente a una matanza de nuestro equipo. También podemos ser “Héroe de guerra” o “Implacable”, cuyas descripciones podéis ver en el juego.

En el apartado de elegir nuestro pasado también tenemos que elegir entre tres opciones, que indicarán nuestra proveniencia y nuestros motivos para ingresar en la Alianza. Podemos elegir entre proceder desde las Colonias, del Espacio o del planeta Tierra.
Esto también tendrá repercusiones en la historia, igual que el apartado anterior, ya sea con conversaciones distintas o con misiones secundarias que no aparecen en los otros perfiles.

Por último (bueno, casi) tenemos que seleccionar nuestro oficio o clase, entre seis disponibles: Soldado, Ingeniero, Adepto, Infiltrado, Vanguardia o Centinela.
Cada uno de ellos nos permite usar habilidades distintas (y otras comunes), además de estar más entrenados en unos tipos de armas u otros. Pero de eso hablaremos más adelante, en su sección correspondiente.

Finalmente podemos modificar el aspecto facial del personaje, con un aceptable número de opciones, aunque se agradecería si hubiera más aún. Pero bueno, esto es lo menos importante.


Libertad total de personalidad
En otros juegos se considera libertad a poder ir por 4 calles (o 40 o 400) en vez de 2, tener muchos items que usar, poder superar una fase determinada por dos caminos distintos… cosas de esas. Sin embargo, Mass Effect nos ofrece otro tipo de libertad más novedoso e interesante: libertad de personalidad.

Nuestro personaje mantendrá muchas conversaciones durante la aventura, tanto en misiones principales como secundarias. Todas y cada una de las frases que diga habrán sido previamente seleccionadas por nosotros de entre una lista de opciones. Ya no es solo poder decir tres cosas (primero una, luego otra y luego otra) como en los juegos de aventura gráfica, sino que ante una determinada situación podemos adoptar distintos comportamientos. Podemos contestar de forma seria, informal, borde, agresiva, con humor…
Por poneros un ejemplo, ante un interrogatorio podemos intentar convencer a nuestra “víctima” por las buenas, amenazarle, o incluso darle un tiro en la rodilla (así habla seguro, vaya). Tras el interrogatorio podemos dejarle escapar o matarle, todo a nuestra elección.

Y esto no conlleva solo mantener conversaciones distintas, sino que tendrán repercusión en actos futuros. Si en un momento determinado somos amistosos con alguien y nos ofrecemos a ayudarles puede que en un futuro se pongan en contacto con nosotros para darnos información, mientras que si nos ponemos en su contra pueden intentar acabar con nosotros cuando menos lo esperemos.

Poder cambiar el tipo de relación que tengamos con otros personajes ya es algo digno de alabanza, pero cuando vemos que podemos modificar cuestiones tan importantes como permitir vivir o no a una persona, o incluso a una colonia entera, y más aún, a toda una especie… ahí es donde se aprecia que estamos ante algo grande.

Dependiendo de nuestro comportamiento aumentarán nuestros parámetros de “Virtud” y “Rebeldía”, con los que podemos conseguir nuevas habilidades y misiones secundarias.
Y es que, como ya empezaréis a suponer, no es posible ver todo el juego en una sola partida, ya que esta cambiará totalmente dependiendo de nuestros actos.


Y ahí no acaba la cosa
Si creéis que tomar nuestras propias decisiones es lo único que Mass Effect ofrece estáis muy equivocados.

Para empezar, a bordo de nuestra nave podremos recorrer toda la Vía Lactea, a través de sus múltiples sistemas solares y planetas.
Cada uno de los planetas tendrá su propia descripción y detalles (composición del planeta, temperatura, gravedad, población…), pero no podremos aterrizar en todos, ya que en algunos solo podremos ver la descripción o extraer metales y demás objetos para misiones secundarias. También podemos encontrar asteroides perdidos por el espacio de los que extraer elementos, e incluso abordar otras naves.

Pero pasemos a hablar de lo interesante: los planetas en que podemos aterrizar.
Dentro de cada planeta hay varias cosas que hacer, que se resumen en encontrar objetos perdidos (normalmente marcados en el mapa) o liarse a tiros contra los seres hostiles del planeta.

Obviamente un planeta es demasiado grande como para poder explorarlo entero, por lo que solo tendremos disponible un “pequeño” mapa del que no podremos salir.
Aún así, sigue siendo un mapa demasiado grande para recorrer a pie, por lo que aterrizaremos dentro de un vehículo, conocido como Mako, con el que podremos recorrer toda la zona de forma mucho más rápida.
Y no solo eso, sino que también nos servirá para exterminar enemigos con las armas que lleva incorporadas: una ametralladora y un lanzamisiles.
Por último, el Mako nos servirá de escudo en aquellos planetas en los que sea demasiado peligroso permanecer al aire libre.


Clases, armas y habilidades
Al elegir una clase u otra (cuando creamos nuestro personaje) conseguiremos acceder a distintas armas y habilidades.

Bueno, en realidad podemos usar todas las armas, pero solo estaremos especializados en alguna determinada. Por ejemplo, los Soldados manejan bien todas las armas, además de granadas, los Infiltrados están especializados solo en rifle de francotirador y pistolas, y otros como los Adeptos se centran más en la Biótica (habilidades similares a magia, por decirlo de alguna forma).

Cada arma tiene ranuras de mejoras, en las que pondremos, valga la redundancia, mejoras, como pueden ser: aumento de potencia, añadir efectos (congelación, explosión…), etc.
Cabe destacar que dispondremos de munición infinita, pero debemos tener cuidado de no disparar muy seguido o se sobrecalentará el arma y quedará inservible durante unos segundos.

Como buen RPG, iremos subiendo de nivel a medida que vayamos eliminando enemigos y cumpliendo misiones. Al subir de nivel nos darán puntos de habilidad que tendremos que gastar en mejorar nuestra habilidad con un arma determinada, aumento de salud, de potencia de disparo, y un largo etcétera.

Aunque solo podemos controlar a Shepard, también tendremos que equipar a los demás personajes que nos acompañarán en la aventura. Y, si queremos, subir sus habilidades. Digo “si queremos” porque también tenemos la opción de poner que se suban automáticamente.


Los combates
Cuando se dice que un juego es un RPG nunca queda claro cómo son los combates. Ya no solo porque puede ser por turnos, de acción mas directa… sino más bien porque cada estilo de lucha de los RPG suele ser distinto del de los demás (y si no, se le mira con mala cara). Por este motivo os los describiré detalladamente:

Lo primero de todo es repetir lo que dije anteriormente: solo manejaremos a Shepard, pero en los combates iremos con un pequeño grupo de hasta tres personas.
Durante el juego se nos irán uniendo varios personajes, a los cuales podremos equipar y configurar sus habilidades desde nuestra nave.
Cuando aterricemos en un planeta nos dejará elegir a dos de nuestros compañeros para acompañarnos, y los demás se quedarán en la nave. Es decir, que si queremos cambiarlos tenemos que volver a la Normandy. Esto tampoco es algo complicado, pues desde el Mako (nuestro vehículo de exploración) podemos llamar a la nave para que nos recoja en el acto.

Al encontrarnos con enemigos, los tres personajes sacarán sus armas y, los manejados por el ordenador, actuarán por su cuenta.
Sin embargo, podemos darles órdenes sencillas como “cambia de arma”, “utiliza tal habilidad”, “avanza hasta allí” o “dispara a ese objetivo”, entre otros. Esto se hace desde un menú al que se accede pulsando un botón y que pausa el juego, para así poder darles órdenes de forma más relajada.

El sistema de combate se puede describir como un shooter en tercera persona, pues las armas se usan del mismo modo. Las habilidades se pueden usar asociándolas a botones o eligiéndolas directamente desde el menú.

Nuestros camaradas pueden permitirse el lujo de morir en combate, pues resucitarán al poco tiempo, pero no ocurrirá lo mismo si es nuestra barra de vida la que llega a cero…
Esto de que resuciten es un acierto, pues, aunque a veces disparan muy bien y son ellos dos solos capaces de “limpiar” un escenario de enemigos, otras veces prefieren plantarse en medio de algún sitio para ser un blanco fácil, o, lo más gracioso, se quedan parados sin disparar (aunque se lo ordenes directamente) mientras los enemigos acaban con ellos sin dificultad.

La IA de los enemigos tampoco es para tirar cohetes, ya que, aunque algunos nos dispararán cubriéndose detrás de objetos (al estilo Gears of War o Uncharted, cosa que, por cierto, nosotros también podemos hacer), la mayoría prefieren correr sin parar como pollos sin cabeza mientras nos disparan. Estos últimos facilitan la labor de nuestros rifles de asalto y otras armas rápidas, pero hacen más difícil la labor de los francotiradores.


Gráficos
El tema de los gráficos de este juego es para escribir un libro entero.
Tengo que decir, sin dudarlo ni un momento, que Mass Effect tiene los gráficos que más me han impresionado en el mundo de los videojuegos.

Lo primero que hay que decir es que los gráficos de Mass Effect son iguales en los vídeos que en las conversaciones, así como en el apartado jugable. Como Metal Gear Solid 4, vaya.
Sin embargo, los distintos enfoques de cámara, como planos cortos y demás, y ver a los personajes expresarse (tanto de forma oral como por gestos), convierten a las escenas de conversaciones en las más impresionantes.
Shepard no se limitará a decir lo que hayamos seleccionado, sino que estará continuamente gesticulando como si de una persona real se tratara.
Pero bueno, esto no solo ocurrirá con Shepard, y es que podremos ver este tipo de reacciones también en otros personajes. Por ejemplo, si somos amables con una persona podemos verle sonreír, mientras que si somos bordes perderá todas las ganas de hablar con nosotros. Algo normal en la vida real, claro, pero no en un videojuego. Hasta ahora.

Y lo mejor de todo es que esto ocurre con un personaje cuya cara hemos podido modificar hasta el último detalle, pero el juego mantiene la calidad intacta indiferentemente de cómo sea.

Los distintos planetas son muy bonitos, y algunos nos dejarán con la boca abierta. Por ejemplo, podemos ver una lluvia de meteoritos desde un planeta, una tormenta de arena en otro, fuertes nevadas en otro… e incluso podemos viajar a la luna y ver desde allí nuestro querido planeta Tierra.
Sin embargo los escenarios pecan un poco de repetitivos, en cuanto a que un mismo planeta es todo el rato igual, y los distintos planetas son bastante parecidos: un terreno “abandonado” lleno de montañas. La única diferencia es el color y las condiciones ambientales, además de que si miramos hacia el cielo podremos ver los planetas cercanos al que nos encontramos.


Música y doblaje
La Banda Sonora de Mass Effect es muy buena, con alguna canción que me recuerda a Metal Gear Solid. Y eso no es fácil hacer que quede bien en otro juego, pero desde luego en este sí.
La música tiene un aire futurista que encaja perfectamente con el juego, y es de esas BSO que son agradables de oír jugando pero también lo son por separado.
Aún así, salvo alguna excepción, es música ambiental que no cobrará tanto protagonismo como en otros juegos, sino que más bien quedará en un segundo plano haciendo que a veces ni nos demos cuenta de que está sonando. Sin embargo, si luego la escuchamos fuera del juego no tardaremos en reconocerla. Como suele ocurrir en las películas, por poneros un ejemplo.

Y es que Mass Effect entero tiene un toque de película innegable, o mejor dicho, de serie de televisión. ¿Por qué digo esto? Porque Mass Effect está basado indudablemente en la serie “Stargate Atlantis”, como podréis comprobar los seguidores de esta serie. No solo porque la ambientación sea muy parecida y tenga detalles similares, sino que incluso los protagonistas se llaman igual. Bueno, con la diferencia de que aquí podemos elegir el nombre, pero seguirá apellidándose Shepard, como el comandante de la nave Atlantis (John Sheppard).

Otro aspecto que se podría considerar de película es el doblaje, aunque solo si nos referimos a una película muy buena, porque el doblaje de Mass Effect es eso, de primer nivel. En especial la voz de Shepard, sobre todo en su versión femenina, interpretada por Jennifer Hale (Naomi Hunter en Metal Gear Solid 1 y 4).
La versión masculina de Shepard, en cambio, ha tenido bastantes críticas por “falta de sentimiento”, pero bueno, es cuestión de gustos.

Por si no ha quedado claro, el doblaje es en inglés. Personalmente prefiero un buen doblaje inglés antes que uno español regular. Y es que, a excepción de Heavenly Sword y poco más, suelen perder calidad al doblarlo a nuestro idioma.
Pero tranquilos, que el juego está totalmente traducido al español mediante subtítulos, así que podéis jugarlo todos (los que sepáis leer).


Misiones secundarias
El número de misiones secundarias que podemos realizar es bastante grande, con lo que conseguiremos muchísimas horas más de diversión.
Pero, la cuestión es, ¿merecen la pena?

Al principio nos quedaremos alucinados ante la cantidad de cosas que podemos hacer, como recorrer toda la Vía Lactea buscando planetas en los que aterrizar.
Por poneros en situación, decidí ir apuntando en un folio los nombres de los planetas, y en qué sistema solar se encontraban, para que luego me resultase más cómodo encontrarlos.
Bueno pues cuando llevaba aproximadamente la mitad de sistemas solares visitados decidí abandonar la idea de seguir añadiendo nombres, pues llevaba más de 100 planetas apuntados, junto a sus sistemas solares y otros detalles importantes (si se podía aterrizar, misiones que dejaba pendientes de hacer…).

La cantidad de planetas que podemos visitar físicamente suele ser de uno por cada sistema solar, que será el que se encuentre a una distancia apropiada del sol. Es decir, ni muy cerca, para no abrasarnos, ni muy lejos, para no congelarnos. Es decir, un planeta con condiciones parecidas al nuestro.

Una vez que llevamos ya varios planetas investigados nos damos cuenta de la decepcionante verdad: sí, son muy bonitos, y no, no se hacen en absoluto pesados, pero es que es todo el rato igual.
En cada planeta podemos encontrar objetos perdidos y minerales para extraer, algo que no nos llevará más de unos pocos minutos conseguir (sobre todo si nos toca volver a la nave a por un personaje que sepa electrónica para arreglar los objetos electrónicos encontrados).
Lo demás que queda, sin contar dar paseos admirando el paisaje, suele ser alguna base con enemigos. Vale, esto sí es más entretenido, pero es que en cuanto llevemos unas pocas nos daremos cuenta de que todas las bases son iguales por dentro. Lo único que cambiará es el objetivo de la misión y, a veces, los enemigos, pero los edificios son todos exactamente iguales…


Resumiendo
Historia intrigante, buena música y doblaje, gráficos alucinantes, muchas horas de juego, decenas de misiones secundarias y planetas que explorar… todo esto y más es lo que ofrece Mass Effect, cuyos únicos defectos son los escenarios repetitivos y la falta de algo más de profundidad en la historia, que se hace bastante corta.
Pero bueno, parte de la culpa de esto es que se me pasó el tiempo volando mientras jugaba, y quince horas de historia en Mass Effect pueden parecer más cortas que diez minutos de un juego malo.

Sin entrar en detalles de la historia, os comento para acabar que este juego tiene, en parte, un final abierto, dejando paso así a un nuevo juego: el ya anunciado Mass Effect 2.
Y, como tenga una historia igual de interesante y con momentos tan épicos como los vividos en este juego, y además arreglen los pocos defectos que tiene Mass Effect, será una futura compra obligada.

6 comentarios para “Análisis: Mass Effect”

  • Kefka dice:

    Pues otro RPG más que se une a la lista de “pendientes”. A lo tonto hay ya unos cuantos bastante interesantes en esta generación: Mass Effect, Oblivion, Eternal Sonata, Lost Odyssey y Fallout 3…

  • Sammael dice:

    Y el genero estaba muerto, hoygue.

    Pues demos gracias…

  • Gran Rurouni dice:

    Pedazo y extenso analisis de este titulazo. Menudas ganas le tengo… Estoy por irme a la sala del espiritu y el tiempo con Goku y Gohan, para poder jugar a tanto titulazo porque es que me falta el tiempo xD.

  • Ja1Me dice:

    Oye una cosa, comentadme juegos que sean medio recientes de PC que se consideren “imprescindibles” o muy muy recomendables al menos, vease Fallout 3, pero no tiene que ser TAN actual

    Lo digo porque en unos dias tendre PC nuevo capaz de mover juegos como Dios manda, y habra que usarlo digo yo

  • Shock dice:

    Fallout 3 yo no lo veo imprescindible xD pero bueno, eso hay que hablarlo en el (próximo) análisis de Fallout 3, no aquí.

    Como es lógico, sobre todo en esta noticia, te recomiendo pillar el Mass Effect (y prueba también el Dead Space, que tiene la misma nota)

  • Ja1Me dice:

    Jaja pues fallout 1 era un pasote y creado con los medios de antaño

    Fallout 3 he visto mucho gameplay y tiene que estar muy bien, sera el que inaugure los juegos en mi flamante Sony Vaio FW21J ya adquirido

    Deja que le instale el vista x64 en limpio y le de tralla..

Deja un comentario

Feed y redes sociales
Feed de Legend SKTwitter de KefkaFacebook LSKYouTube LSK
Entra y lee todos nuestros análisis
Buscar por Juegos
Buscar por Plataformas
Mini-Secciones
Archivos
Compteur Visitehomepage besucherzählercontador de usuarios online