Siempre he defendido, y defiendo, que los videojuegos pueden ser algo más que simple diversión. Algo más que unas cuantas horas de saltitos por escenarios muy bien diseñados.
Lo he dicho ya mil veces, pero no me cansaré nunca de repetirlo. Legend SK existe, entre otras cosas, gracias a esa idea que algunos de nosotros tenemos sobre este medio.

Porque de verdad creemos que el videojuego posee todos los elementos necesarios para plantarle cara, y superar, al cine o la literatura como medio para contar historias y/o transmitir emociones. La pena es que en rarísimas ocasiones se demuestra, y de ahí a mi excesiva insistencia con el tema.

Todo esto lo digo porque ayer me pasé Dear Esther, y no me gustó.

Seguro que os he descolocado un poco, así que voy a explicarme.
Efectivamente Dear Esther es el ejemplo más actual y claro de que los videojuegos pueden ser algo más que entretenimiento, que pueden ser un medio de transmisión de pensamientos o reflexiones. Que se pueden hacer videojuegos donde la diversión, jugabilidad, y el resto de elementos “estándar” en la industria, queden en un segundo o tercer plano en pos de ofrecer una experiencia distinta hacia el jugador.

Efectivamente, Dear Esther es todo eso. Pero no hay que caer en el error, y creo que soy el más indicado para decir esto, de considerar una obra maestra a todo lo que se salga del camino comercial preestablecido, solamente por intentar ir “más allá”.

Dear Esther falla como juego, cosa que no es importante en este caso, pero también falla como experiencia. Falla como experiencia porque su forma de narrar esa dramática historia no es buena, independientemente de que la historia sí lo sea.
La culpa, la desesperación, el desasosiego, todo queda muy bonito en el papel. Pero a la hora de la verdad el jugador no siente nada eso. Curiosidad y extrañeza por lo que ve, y cómo lo ve, si me apuras, pero nada más.

El juego falla en transmitir porque su ejecución es mala. Caminar por paisajes PRECIOSOS (eso sí), sin ninguna posibilidad de interación con el enterno, mientras una voz en off, cada 10 minutos, te lee fragmenos aparentemente inconexos de una carta, no puede transmitir nada. Es imposible. Muy bueno tiene que ser el mensaje, que no lo es, para que el jugador quede cautivado.

Cuando llegas al tercer de los cuatro capítulos todo el misterio empieza a resolverse. Consigues hacerte hueco entre todas las metáforas y simbolismos de la narración y vas descubriendo qué es lo que realmente te han estado contando. Y aunque la situación mejora (durante los dos primeros capítulos no sabes si estás jugando, viendo una película o durmiendo la siesta), no llega a alcanzar la brillantez de la que tanto se le ha calificado.

Y lo siento mucho, porque me hubiera encantado que un juego así me gustara. Pero no me ha transmitido nada. He vivido historias mucho más dramáticas y complejas que la que se cuenta en Dear Esther, y además mucho mejor contadas, sin tener por ello que fallar como videojuego.

Agradezco que llegue al mercado un título así, porque ese es el camino a seguir si queremos que a este medio se le trate de forma seria y adulta. Pero hay que hacerlo mucho mejor.
Dear Esther, más que una propuesta experimental, parece una demo técnica que sus creadores han lanzado al mercado para que disfrutemos de su increíble motor gráfico.

Parece que primero diseñaron todos esos paisajes (bellísimos los del tercer capítulo), y cuando tuvieron más o menos para una hora y media de caminata (lo que dura completarlo…) quisieron venderlo. Y como nadie compraría algo así (espero) se les ocurrieron meterle los fragmentos de narración, para darle al jugador la sensación de que no estaba jugando a algo vacío.

Una pena, porque el potencial está ahí. Pero muy desaprovechado.

Dicho todo esto, os recomiendo jugarlo por precisamente lo que he dicho al comienzo. Por ser “algo más” que diversión, por salirse del camino comercial e intentar ofrecer una experiencia distinta a todo lo visto hasta ahora. No lo han conseguido, pero la intención está ahí, y se agradece.

15 comentarios para “Dear Esther”

  • Shock dice:

    Es decir ke un juego malo merece la pena probarlo sólo por intentar transmitir algo ke no consigue. No estoy de acuerdo. ¿Es peor pecar de pretencioso o no haberlo intentado? Que cada uno se responda; yo lo tengo claro: un juego bueno es bueno, y uno malo es malo. Sin condicionales.

  • Jules dice:

    Totalmente de acuerdo con Shock. Lo primero que tiene que ser un juego es un juego, y luego darle las capas de barniz que sean.

    “Dear Esther falla como juego, cosa que no es importante en este caso”

    En mi opinión, si falla como juego falla en lo más importante. Si quieres crear una experiencia a través de un videojuego, empieza por diseñar un buen juego, y luego conviértelo en una experiencia.

    Al menos eso creo yo.

  • Tony dice:

    Yo coincido con Shock también. Aunque soy amante de los juegos indie que no siempre se tienen que basar en “jugar”, si una experiencia de este tipo falla como experiencia precisamente, no tiene mucho sentido que merezca la pena jugar a él. No por ser algo “no común” se va a juzgar de forma distinta a otro juego que también sea malo.

  • Kefka dice:

    Discrepo xD Passage, por ejemplo, es una mierda como juego, pero como experiencia pocas veces se ha transmitido ese mensaje de forma tan brillante ya no sólo en un videojuego, sino en cualquier medio de entretenimiento.

  • Vayven dice:

    Si el juego falla como juego y como experiencia no entiendo el último párrafo, no creo que merezca la pena jugar a un juego malo solo porque ha intentado conseguir algo que no ha conseguido, si lo consiguiera la cosa cambiaría.

    “Una pena, porque el potencial está ahí”
    Cito una frase tuya… aquí iba a citar una frase que hablaba de no valorar a x juego por su potencial si no por lo que han hecho, pero tras media hora (contada) buscándola he visto que no era de Kefka sino de Shock, me siento idiota.

  • Gabriel dice:

    Dear Esther is 2deep4you, kefka.

    Y bueno es de esos juegos pretenciosos hipsters que hacen ahora que quieren que los alaben por ser diferentes, diferentes y mediocres…

    Un juego con una buena historia no puede tener escritores que se dediquen exclusivamente a escribir, estos realizaran historias que el jugador VEA, un… no sé como llamarlo “escrdiseñador” creara historias que el jugador pueda JUGAR y ser parte de ellas, de esa forma te puedes sentir parte de las mismas en vez de estar viendo una pelicula con segmentos interactivos.

    A ver que pasa en el futuro.

  • Shock dice:

    @Kefka: Cosa que no tiene nada que ver con lo que hemos dicho nosotros xD estamos hablando de un juego que, según tú, no transmite nada. Que otros juegos sí transmitan no hacen a este mejor o más a tener en cuenta.

    De todas formas cualquier videojuego debería “cubrir” siempre la parte jugable antes que las demás. Y si no, que lo llamen película, corto, o libro electrónico.

  • Aegis dice:

    Y una cosa es que no le guste o no le transmita nada y otra es reconocer que la forma de juegos experimentales como este son destacables entre un “mar” de otros que ni siquiera lo intentan. Al menos la intencion se agradece y a lo mejor en lo Kekfa no vio nada muchos de nosotros con con un vision distinta podemos ver algo mas, porque no creo que tenga mas elementos que se limiten mas alla de lo meramente subjetivo. He jugado poco a Dear Esther pero no me atreveria a llamarlo juego, sino como bien comentan aqui es una experiencia diferente y que solo por ser como es merece ser probado antes de emitir un juicio de valor erroneo. Vamos, es lo que entiendo de su articulo y mi opinion sobre el.

  • Shock dice:

    Por esa regla de tres todos los juegos que nos parezcan malos tendremos que recomendarlos, porque a lo mejor a otra persona, desde otro punto de vista, le transmite cosas que a nosotros no. Eso es como no decir nada xD

  • Kefka dice:

    Vamos a ver, recomiendo probarlo (PROBARLO) por lo diferente de su planteamiento. Porque sí me parece un camino interesante a explorar, aunque el juego en sí no me haya cautivado.

  • Shock dice:

    Pero entenderás que no lo has vendido muy bien como para que nos dé ganas de probarlo xD

    Si me dices “es un juego malo que no me transmite nada y lo único que tiene son gráficos bonitos… pruébalo a ver”. Pues va a ser que no.

  • JakCore dice:

    Pues a mi si que me gusto, y mucho además. Depende del momento en el que te pille supongo, yo las caminatas por esos paisajes espectaculares me las pasaba pensando en mis cosas, que se mezclaban con la propia historia de este no-juego, convirtiendose, al menos para mi, en toda una experiencia.

  • Aegis dice:

    @Shock: Solo digo que no todo es blanco y negro, aunque algo parezca malo en tu opinion no quita a lo mejor tenga destellos y cosas buenas que merezca la pena probar y crear nuestra propia opinion al respecto. Y vamos aqui nadie obliga a recomendar nada.

    Ademas, como he dicho este caso es especial porque no para mi no llega ni a la categoria de juego. No es que sea un juego malo o bueno ,esta planteado como una experiencia donde lo subjetivo lo es todo. O empatizas en lo que te cuentan y su ambientacion o no, no hay nada mas valorable, no es enesimo super mario. Por eso, por ser algo tan arriesgado, porque como bien dice Kefka ofrece un tono adulto y distanciado merece al menos que se pruebe independientemente de que haya parecido fallido. Si te quieres seguir quedando en que es malo y punto pues fantastico.

  • Noire dice:

    Está a 1,74 en Steam ¿me lo compro por ese precio o ni eso?

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