Entradas con la etiqueta ‘Prince of Persia Classic’

Juego: Prince of Persia Classic.
Género: Plataformas.
Plataforma: PS3, Xbox360, PC.
(Analizamos la versión de PS3)

“Come gather ‘round people
Wherever you roam
And admit that the waters
Around you have grown
And accept it that soon
You’ll be drenched to the bone.
If your time to you
Is worth savin’
Then you better start swimmin’
Or you’ll sink like a stone
For the times they are a-changin’.”

Cuando el año pasado ví en la store “Prince of Persia Classic”, automáticamente entré en modo depresivo. Casi de golpe, sin avisar, llegaron a mi mente flashbacks llenos de frustración, gruñidos y, por sobre todas las cosas, un tío vestido de blanco corriendo por calabozos.

Pero ¿qué puedo hacer? Soy un alma profundamente masoquista, y tras el desabrido sabor de boca que me dejó el Prince of Persia de ésta generación, necesitaba algo que reivindicara en mi recuerdo la saga.

Podría haber jugado algún “Prince” de la generación pasada, pues para mí, así como para muchos otros, son juegazos de indiscutible calidad. O por lo menos, de indiscutible capacidad para divertirte.

Pero no. Tener dinero es muchas veces sinónimo de tener que gastarlo, y como me sobraban 10 euros pues me dije, “venga, va, por los viejos tiempos”.


No hay mucho que discutir, si hablamos de PoP Classic “per se”. Es un plataformas 2D simple, pero con trampas y laberintos bastante complejos, para lo habitual del género. Bastante fácil, hasta para los menos experimentados, pues tiene convenientes checkpoints en zonas estratégicas, y una mariposa brillante te indica el camino a seguir.

Que si el visir malo maloso secuestra a la princesa y lanza al Príncipe al calabozo. Que si el Príncipe consigue una espada y tiene que escapar en una hora. Vamos, de verdad, ¿alguno no conoce la historia de Prince of Persia?

Gráficamente, es bastante bonito. El Príncipe de toda la vida ha tomado la apariencia del Príncipe de las Arenas, y recorrerá calabozos y pasillos de un palacio lleno de detalles e iluminación preciosista y enemigos con una I.A. que va aumentando a medida que subes los niveles.

La jugabilidad es increíblemente fluída e intuitiva. Errar un salto es sinónimo directo de que lo hiciste aposta, o de que no sólo eres manco: eres ciego, mudo, gordo y calvo. El “nuevo” Príncipe se impulsa con las paredes para trepar con mucha más destreza las cornisas, gira en el piso para esquivar trampas, hace counters a los enemigos, sabe qué baldosas debe pisar y cuáles no.


Hasta aquí, todo bien. Recorrerás los 12 niveles en una tarde y, si te ha gustado mucho el reto, podrás pasar el juego en modo “sobreviviente” (una muerte y game over) o sin checkpoints, todo con el fin de mejorar tus tiempos y competir en boards internacionales. Vamos, algo que interesará sinceramente a pocos, y más aún considerando que el juego carece de otros extras. (O trofeos. Lo siento, lo tenía que decir).

Y ya.

¿Y ya?

Pues sí. ¿Qué queréis que os diga? No me puedo deshacer en alabanzas. Éste juego le va a llegar a dos posibles tipos de público. Y ninguno de los dos no se sentirá terriblemente defraudado, pero tampoco lo guardará en el recuerdo.

Vamos a ver, ¿quién compraría PoP Classic? Pues empecemos con el jugador casual. Compra un jueguito cualquiera, oh, que bonito, mira como salta, mira como baila. Oh, mira las tetas de la princesa. Oh, qué malo más cabrón. Y ya. Hay juegos mucho mejores en la store o el bazar. Más complejos, más satisfactorios, incluso más baratos.


Luego está el hardcore retrógrado y purista, que de pequeño (o no tanto) jugó el PoP original en PC ó en Mac, ó en NES, ó en SNES, ó donde sea, y por algún curioso estado de amnesia masoquista, quiere volver a “pasear” por esos calabozos. ¿Pero qué se encontrará ese jugador curtido por los años? Pues una experiencia agradable, una sonrisa en el rostro, y.. ya.

Dirá “joder, lo que me costaba coger esa poción verde” ó “me acuerdo las semanas que estuve tratando de pasar ese nivel” ó “mira la de horas que perdí en ese salto”. Pero cuando lo termine “casi” de una sentada, se preguntará si se ha vuelto tan sorprendentemente bueno, ó si es que ésta versión tiene un serio problema de dificultad.

No quiero poner en duda vuestras capacidades videojueguiles, ni de cómo habéis mejorado con los años. (Pero no estaría mal que cogiérais el Megaman 3 de vez en cuando sólo para que el recuerdo de vuestra infancia os humille). Es que, sinceramente, yo esperaba un reto mayor. Acorde a lo que era éste juego. Antes había que estudiarse de pé a pá el nivel. Jugarlo 100 veces con trucos hasta entender cómo funcionaba y así, con mucha suerte, podías acabar el juego sin trucos, a lo macho, en una hora.

Hoy en día, con la puta mariposa que te dice por donde ir, no hay nada que hacer. Sí, la puedes desactivar en las opciones. Pero ¿cómo haces con el hecho de que las baldosas trampa brillan de rojo y las baldosas buenas brillan de amarillo? ¿Jugarlo en una TV blanco y negro?


Quizás el mayor mérito de éste juego, aparte de lo delicioso que es brincar y correr por ahí con la fluidez de “éste” Príncipe, sería, sin duda alguna, pasar por los niveles que recordarás (oh, sí, créeme que los recordarás) con la posibilidad de auto-engañarte y decirte “hombre, que soy bueno, ¿eh?”. Es como ver en google earth o youtube el pueblo donde creciste, y permitirte olvidar las vacas y las boñigas de caballo, sólo porque ahora ves bonitas casas con antenas de plato y coches lujosos en esa calle asfaltada donde alguna vez te partiste una pierna por culpa de las piedras rotas en la carretera de tierra.

Igual da, si saliera un PoP 2 Classic, corro que me mato a comprarlo.

Feed y redes sociales
Feed de Legend SKTwitter de KefkaFacebook LSKYouTube LSK
Entra y lee todos nuestros análisis
Buscar por Juegos
Buscar por Plataformas
Mini-Secciones
Archivos
Compteur Visitehomepage besucherzählercontador de usuarios online